Cabo Polonio es una localidad ubicada en el
departamento de Rocha, Uruguay. En el nordeste
del país, más precisamente, a 150 kilómetros
de la península de Punta del Este, es una pequeña
aldea de pescadores rodeada por médanos y el mar. Sus dunas
móviles han sido declaradas Monumento Natural. Cabo Polonio
es un paraíso por la tranquilidad de sus playas y la sutileza
de sus construcciones. A pesar de que desde hace muchos años
es conocido, hoy en día ha empezado a hacerse más
turístico y es uno de los balnearios más elegidos
por quienes quieren descansar.
La particularidad de este lugar alejado de la urbanización,
es que a Cabo Polonio no llega la energía
eléctrica ni agua corriente, con lo cual las actividades
de sus habitantes son marcadas por la luz solar.
Este destino único de Uruguay no cuenta
con una infraestructura de turismo desarrollada,
pero sí cuenta con algún hotel Cabo Polonio, hostels,
posadas, alojamientos y casas
en alquiler. Mucha gente decide visitar Cabo Polonio sólo
por el día, con lo cual los turistas se pueden alojar en
hoteles Valizas o en hoteles Punta del Diablo,
los dos destinos más cercanos.
Cabo Polonio es una pequeña y bonita
aldea de pescadores, sus dunas móviles, únicas en
Sudamérica, han sido declaradas Monumento Natural. Se trata
de un lugar paradisíaco donde conviven familias de pescadores,
artesanos y visitantes de todas partes del mundo.
El invierno en Cabo Polonio es muy frío,
pero los veranos son muy cálidos y agradables para disfrutar
de sus blancas playas. La estación ideal para conocerlo
es la primavera, ya que las temperaturas son agradables y no superan
los 25ºC.
Esta pequeña aldea empezó a crecer gracias a la
visita de los turistas que venían con ganas de pescar y
de incursionar en actividades turísticas, los artesanos
se fueron instalando cada verano y los restaurantes fueron creciendo
en sus callecitas de arena.
Cabo Polonio queda muy cerca de los dos balnearios
Valizas y Aguas Dulces, a los que se puede acceder más
fácilmente, desde allí se puede llegar a Cabo Polonia
a pie atravesando unas dunas durante casi 6km.
En Cabo Polonio no se permite la entrada de vehículos
particulares la pureza del lugar, por lo tanto en la ruta, hay
lugar donde dejar el vehículo a reparo y custodiado. El
acceso a Cabo polonio es mediante vehículos 4x4 que brindan
el servicio de traslado para el turismo. Para
llegar al pueblo es necesario atravesar dunas y médanos.
El viaje dura unos 55 minutos, de trayecto por bosque y playa.
Otra alternativa es llegar a caballo los cuales se alquilan en
los alrededores.
No obstante, el pueblo de Cabo Polonio, hoy en día, está
especialmente parado para recibir a todos sus visitantes, ofreciendo
hoteles Cabo Polonio, posadas,
hostels y casas en alquiler para pasar la temporada.
Un conjunto de casas dispersas, atravesadas por senderos y caminos
que las unen a modo de calle, nos aportan todos los servicios
básicos para pasar una estadía inolvidable y llena
de magia.
Sus playas anchas, cálidas y de arenas blancas, extensas
costas vírgenes, con arenas doradas y un mar inigualable
hacen de Cabo Polonio un paraíso natural.
La presencia del faro, de recalada más al este de nuestro
país, reúne por las noches a los puestos de artesanías
locales, y hacen del lugar un sitio perfecto para pasar el día.
Por la noche, el pequeño pueblo se viste de velas y faroles,
que muestran su luz hasta el comienzo de la madrugada.
El turismo es una de las principales fuentes
de actividad, las pequeñas construcciones de estilo rústico
albergan negocios familiares, restaurantes, proveedurías
y artesanías propias del lugar, que mantienen el entorno
natural. La hospitalidad de su gente hace de Cabo Polonio un lugar
donde lo agreste y poco organizado se convierten en su principal
atractivo para los aventureros.